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Acabas de pedir un vino en un restaurante… ¿Y ahora qué?

Descubre las prácticas habituales que se realizan para asegurarse que el vino que vamos a tomar esta perfecto .

Hay tres aspectos importantes a la hora de pedir una botella de vino en un restaurante: comprobar la botella, inspeccionar el corcho y dar nuestra aprobación al probar el vino.

Comprobar la botella

Cuando el camarero se acerca y nos muestra la botella, simplemente está intentando asegurarse de que la botella que tiene en la mano es la que ha pedido el cliente. Los errores ocurren más a menudo de lo que puedes pensar en un primer momento, especialmente si el restaurante ofrece varios vinos de la misma bodega o las botellas son semejantes entre sí. Si has pedido una botella de vino antigua, seguramente quieras inspeccionar las condiciones de la botella como el etiquetado, el protector del corcho y la temperatura que tiene la botella, ya que este tipo de vinos tiene que almacenarse en lugares un poco más fríos que la temperatura ambiente.

Inspeccionar el corcho

El corcho nos proporciona una gran variedad de pistas acerca de lo que ha ocurrido dentro de dicha botella. En algunos restaurantes de lujo, la persona que vaya a servir el vino dejará el corcho sobre un pequeño plato o una servilleta. La razón de esta práctica es para que el consumidor pueda inspeccionar el corcho y determinar que pertenece a la misma bodega que la etiqueta de la botella. Un vino puede estar bueno incluso si tiene escapes hasta arriba del corcho, pero cuanto más arriba llegue dicho escape mayor será la posibilidad de que esté malo.

Dar la aprobación al probar el vino

Para saber si el vino está bueno, el consumidor tiene que probar una pequeña cantidad. Existen dos formas en las que el vino puede estar malo. Una vez que determines que el vino está bien, puedes pedir al camarero que sirva una ronda a los demás comensales.

¿Tiene defecto de corcho?

El vino con defecto de corcho es aquel vino que huele como a corcho mojado o humedad. Aunque no hay problema para beberlo, el aroma del vino has sido arruinado. El causante de este problema es el TCA, que afecta entre el 1 y el 10% de la producción de vino. Está causado por un hongo que se deposita en los corchos que no están limpios. También puede ser causado si la bodega utiliza barriles que no hayan sido limpiados correctamente o que se encuentran en habitaciones con pintura anti incendio, que hace que los hongos se escondan detrás. Nuestro sentido del olfato es muy sensitivo al TCA, por lo que sí un vino esta afectado con este problema, seguramente lo oleremos.

¿Está evolucionado?

Las propiedades de un vino pueden ser alteradas si es almacenado durante un largo período de tiempo en lugares con temperaturas elevadas. Cuando el aroma del vino es similar al de un jamón cocido, seguramente estemos ante un caso de evolución negativa. Aunque el aroma pueda parecer bueno, cuando se prueba el vino, este va a tener un sabor extraño que va a impedir que disfrutemos completamente de este vino.

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